Un grito de socorro en la cuarentena

En pleno 'boom' de los directos por 'streaming', el rapero vallisoletano Miguel Grimaldo ha pasado muchos días debatiéndose entre ofrecer gratis lo que en otras circunstancias tanto le cuesta cobrar o negarse. Su dilema era doble: como músico con profundas convicciones sindicalistas, la cabeza le decía que no. Como aries condenado a cumplir años en cautividad, el corazón le pedía fiesta.
Al final optó por celebrar su 35 cumpleaños con un concierto su piso de Madrid. Fue al local de ensayo a por el sintetizador, el ordenador, el micro y los cables y lo montó en el comedor. No fue una mudanza complicada: el local es la habitación de al lado. Su compañera Cristina Sandalia le ayudó a iluminar el improvisado escenario con las lámparas de la casa y a colocar láminas de colores que filtrasen la luz para darle una tonalidad más cálida. La lámina del Gernika de Picasso heredada de los abuelos de Cristina y la máscara de 'La Peste' que compraron en el último carnaval de Venecia ya decoraban la pared mucho antes de que la pandemia llegase a nuestras vidas. Estremecedoras profecías.

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Fuente: https://www.elperiodico.com/es/ocio-y-cultura/20200405/escenarios-pobiles-miguel-grimaldo-7918132?utm_source=rss-noticias&utm_medium=feed&utm_campaign=ocio-y-cultura

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