
De James Salter a Geoff Dyer: Viajar, y cómo contarlo, en el siglo XXI
La primera vez que Geoff Dyer subió a un avión tenÃa 23 años. Sus padres no llegaron a hacerlo nunca. Creció, Dyer, conocido hoy por sus crónicas de viaje y por el clÃ...
La primera vez que Geoff Dyer subió a un avión tenÃa 23 años. Sus padres no llegaron a hacerlo nunca. Creció, Dyer, conocido hoy por sus crónicas de viaje y por el clásico 'Amor en Venecia, muerte en Benarés' (Random House), el clásico sobre lo que un lugar puede hacerte, por más que no pretendas otra cosa que visitarlo el yo turista dejándose llevar, perforar, destruir y reconstruir por la ciudad invadida, en una pequeña localidad británica. Aunque Cheltenham es hoy una ciudad balenario ligeramente chic, no debÃa serlo a finales de los 50. Dyer creció en una familia obrera su padre, trabajaba en una fábrica de chapa, y su madre era cocinera en un colegio, para quien la idea del viaje era sinónimo de un montón de dinero desperdiciado quién sabÃa exactamente en qué.