
Arturo Pérez-Reverte critica la censura actual en la cobertura bélica: "Mostrábamos niños mutilados, hospitales destruidos. Era un trabajo dificilísimo. Y, con el tiempo, nos avisaron de que no podíamos herir sensibilidades"
La guerra no pudo con él. Qué difícil cuando, frente al terror y la incertidumbre, ojo, sólo la verdad puede salvarte. Contarla fue el motor de Arturo Pérez-Reverte (Ca...
La guerra no pudo con él. Qué difícil cuando, frente al terror y la incertidumbre, ojo, sólo la verdad puede salvarte. Contarla fue el motor de Arturo Pérez-Reverte (Cartagena, 1951) durante 21 años. Una época que, entre trincheras, bajo las bombas, ha ido desmenuzando deliberadamente en toda su obra literaria. Recuerda el olor de la sangre, el silencio de la muerte. Hay caras que aún se le aparecen de noche. De aquellas jornadas en Bosnia, Mozambique y Líbano no sólo aprendió a sobrevivir, también descubrió la peor cara del ser humano. La misma, precisamente, que hoy está asolando Ucrania, Irán y Palestina. Sólo un matiz las diferencia: "Hoy sería imposible publicar aquellas crónicas. Ni siquiera las fotografías. Son incómodas, inadmisibles en el mundo actual". Por ello, acaba de editar Enviado especial: una biografía para comprender el mundo que fue y ya no.