
Carlos di Urarte, Cristopher Buehlman y Johan Gwynne: la fantasía barbuda rebaja su dosis de testosterona
El grimdark’ nació como un subgénero de la fantasía épica bajo en épica y alto en cinismo y sangre, típicamente escrito por un autor de género masc...
El grimdark’ nació como un subgénero de la fantasía épica bajo en épica y alto en cinismo y sangre, típicamente escrito por un autor de género masculino, con barba y tatuaje y con una audiencia acorde a esa imagen. Y quizá en algún momento podríamos llegar pensar que el mercado se ha polarizado entre una romantascy’ hoy superventas con autoras y público mayoritariamente femeninos y una fantasía oscura estereotípicamente masculina (y con su nicho, pero sin duda más reducido). O quizá no sea así. Y haya trasvase de público. Y de autores, con Anna Smith Spark bautizada ya como la queen of grimdark’. Y de temas. A lo mejor alguno de esos señores barbudos hace ya, a ratos, romantascy’, sin saberlo. Hablamos del tema (y de sus últimos libros) con tres autores de pelo en cara: el cántabro Carlos di Urarte (la competición pilosa la gana de calle y en cuanto a su debut literario, está sin duda a la altura de sus colegas), el norteamericano Cristopher Buehlman y el británico John Gwynne.