
Que nadie levante la voz a Morrissey: una 'ruleta rusa' con final celestial en Madrid
Es difícil predecir a Morrissey. Tiene un humor tan voluble que sus conciertos dependen de cómo se haya levantado. Por lo que, en esta ruleta rusa que ha contribuido a end...
Es difícil predecir a Morrissey. Tiene un humor tan voluble que sus conciertos dependen de cómo se haya levantado. Por lo que, en esta ruleta rusa que ha contribuido a endiosarlo, ojo, nadie sabe hasta el último segundo si aparecerá. Antecedentes tiene: suele cancelar el 30% de sus fechas, así que nadie está a salvo de sus antojos. Anoche, por fin, tras suspender su actuación en Noches del Botánico hace un año, pisó Madrid. Estuvo provocador, demasiado estrafalario. Hizo y deshizo el repertorio al gusto. Y, por instantes, incluso, pecó de bocazas. Pero, oye, llegados a este punto, a Steven Patrick se le perdona todo. Lo único que se le pedía era que saliera y ahí estuvo. Pocos corazones hubieran soportado otro desplante más. Por ello, pese a lo estridente que llega a ser, el público lo acogió con fervor. Su directo fue celestial. Y, sólo entonces, ay, el resto dio igual. Que nadie levante la voz a Morrissey.